"Soy un espíritu inquieto que intenta superarse a diario — y que entiende la soledad del que conduce su propio barco."
Si estás leyendo esto, probablemente llevas tiempo cargando con algo que no sabes bien cómo nombrar.
Sé lo que es. He tenido dificultades difíciles de asumir para una mayoría. He conocido el fracaso, los cambios que no pediste, los sistemas que no funcionan aunque tú te partas el lomo. Y ante todo eso, he aprendido que la única salida no es trabajar más — es entender mejor.
Entiendo la soledad del empresario. La soledad del que toma decisiones importantes completamente solo, del que carga con el barco aunque los marineros no remen al mismo ritmo. Entiendo los fraudes, los imprevistos y la naturaleza del ser humano que compone cada empresa.
Por eso no vengo a darte un manual. Vengo a sentarme contigo, entender tu sistema y ayudarte a construir algo que funcione sin que todo dependa de ti.
Porque como tú, soy padre. Soy autor. Soy alguien con un fuego insaciable que me incita a preguntarme el porqué de casi todo. Y eso, más que cualquier metodología, es lo que me convierte en el consultor que soy.
— Fabio Colman
A pesar de las dificultades, los cambios y los fracasos escolares — nunca me descarté a mí mismo.
Llegué a Barcelona desde Paraguay en 2008 con mis padres. Cambié de colegio doce veces. Pasé por más sistemas educativos, universidades y fracasos de los que recuerdo. El sistema me descartó varias veces.
Llegué a la universidad, pasando por Ingeniería y ADE, hasta completar un postgrado en Lean Black Belt. Ocho años en entornos industriales de alta exigencia. Dos libros publicados. Una consultoría construida desde cero.
"El 1% no nace. Se forja. Y generalmente lo hace quien menos esperabas."
De Paraguay a Cataluña con mis padres. El inicio de un camino que nadie habría trazado así.
Ingeniería, ADE, diseño y fabricación mecánica. Doce colegios. Tres universidades. Una mente que no encajaba en los moldes.
La metodología que cambió mi forma de ver los sistemas. No como procesos — como organismos vivos.
Mejora de procesos industriales en entornos de alta exigencia. Donde aprendí que los sistemas los rompen las personas — y las personas también los salvan.
Construida desde cero. Con dos libros publicados, un tercero en proceso y clientes que ya han transformado sus sistemas.
Me pregunto el porqué de casi todo. Desde la física y la filosofía hasta la antropología. No para acumular conocimiento — para encontrar los patrones que nadie ve.
Mi mente no funciona de forma lineal. Conecta ideas hasta construir modelos que lo expliquen todo. Por eso mis clientes no reciben un manual — reciben una transformación.
No vengo a decirte lo que quieres oír. Vengo a ayudarte a ver lo que no puedes ver cuando estás dentro. Eso a veces incomoda. Y generalmente es lo que más ayuda.
Hay personas que se conforman cuando llegan a un punto. Yo no. Ese fuego es lo que me hace un consultor distinto — y lo que transmito a los empresarios con los que trabajo.
Los sistemas los diseñan personas. Los rompen personas. Y las personas tienen miedos, patrones y creencias que ningún proceso puede ignorar. Yo no los ignoro.
Soy padre de dos niñas. Autor de tres obras. He subido más de veinte cimas. No hablo de superación desde la teoría — la vivo todos los días.
Las montañas me enseñaron algo que ningún libro de management explica: que los límites no están donde creemos, que el camino importa más que la cima, y que el silencio de la altura aclara lo que el ruido del día oscurece.
Si algo de lo que has leído resuena contigo, probablemente hay algo en lo que puedo ayudarte. Primera conversación sin coste ni compromiso.